Cómo preparar platos de patatas a la parrilla perfectos
Las patatas son un clásico que se puede disfrutar todo el año. Desde patatas al horno, asadas, puré, gratinadas o en guisos… ¡Lo que se te ocurra, lo hemos hecho en la parrilla! Desde elegir el tipo de patata adecuado para tu receta hasta dominar los tiempos de cocción y los sabores, pronto descubrirás lo gratificante y divertido que puede ser cocinar con esta hortaliza tan humilde pero increíblemente versátil. ¡Pues vamos a ponernos manos a la obra y a desvelar los secretos para que tus platos de patatas salgan perfectos!
Las patatas son un clásico para todo el año: versátiles, saciantes y perfectas para cualquier receta.
¿Por qué las patatas?
Las patatas son un acompañamiento ideal por su increíble versatilidad, su poder saciante y su capacidad para combinar con distintos platos principales. Son económicas, están repletas de nutrientes esenciales como vitaminas (sobre todo C y B6) y minerales como el potasio, y tienen una textura muy satisfactoria que ayuda a saciar el hambre. Ya sean en puré, asadas, al horno o fritas, las patatas se adaptan muy bien a distintos condimentos y métodos de cocción, lo que las convierte en un acompañamiento que gusta a todo el mundo en cualquier comida, desde cenas informales hasta reuniones formales.



A la parrilla, ahumadas, asadas... ¿y qué tipo de patata?
Cada forma de cocinar las patatas —ahumarlas, freírlas o asarlas a la parrilla— resalta sabores y texturas únicos, dependiendo del tipo de patata que uses. ¡Vamos a ver qué patata te conviene usar!
- A la parrilla: Lo mejor es elegir patatas de pulpa firme, como las Yukon Gold o las rojas, porque su textura firme aguanta bien el calor sin deshacerse. Estas patatas contienen poco almidón y tienen una pulpa cremosa. Tienen la piel fina y mantienen bien la forma. Quedan mejor en guisos, sopas y platos al horno. Además, estas variedades se caramelizan muy bien a la parrilla, lo que realza su dulzura natural.
- Cocción a la brasa: Para cocinar a la brasa, lo ideal es elegir una patata con mucho almidón, como las Russet (patata de Idaho), porque absorben bien los sabores y quedan deliciosamente cremosas cuando se cocinan a fuego lento durante mucho tiempo. Las patatas con mucho almidón tienen un interior desmenuzable y una textura seca. También son excelentes para freír, ya que su alto contenido en almidón hace que queden más crujientes por fuera. Su interior esponjoso las hace perfectas para platos clásicos como las patatas fritas o las patatas asadas.
- Fritura: Las mejores patatas para freír suelen ser las variedades con alto contenido en almidón, ya que quedan bien crujientes por fuera y mantienen un interior esponjoso. Las patatas Russet (de Idaho) se consideran, en general, la mejor opción para freír. Las patatas Yukon también pueden aportar una textura ligeramente cremosa y mantecosa. ¡No te olvides de echar un vistazo a nuestro modelo más popular de freidora para esta técnica!
5 formas de preparar patatas a la parrilla
Ahora vamos a ver cinco formas de preparar patatas en la barbacoa:
- A la parrilla directamente: Pon la patata a la parrilla con la parte plana hacia abajo para que quede tierna y con un toque ahumado.
- Asa en papel de aluminio: envuelve las patatas en papel de aluminio para que no se pierda nada de su jugo.
- Ahumado: Ponlo en el ahumador a fuego lento y a baja temperatura, con calor indirecto, para que adquiera un delicioso sabor ahumado.
- Brocheta: ¡Corta la patata en gajos, úntalos con mantequilla mezclada con hierbas y ensártalos en un pincho!
- Al horno: Pon un guiso de patatas en la parrilla para darle más sabor y aprovechar mejor el espacio de la parrilla.