Cómo hacer pizza en la barbacoa

How to Cook Pizza on a Grill

Cuando llega la noche de la pizza, encender la barbacoa puede aportar unos toques especiales a una deliciosa porción de pizza. Aquí te contamos cómo cocinar pizza en la barbacoa.

Por qué la mejor forma de hacer pizza es a la parrilla

Seguramente estás acostumbrado a cocinar la pizza, ya sea congelada o fresca, en el horno, pero hacer la pizza a la parrilla tiene unas ventajas únicas que la hacen mejor que el método habitual. En primer lugar, la pizza queda mejor a altas temperaturas, y una parrilla puede alcanzar temperaturas que la mayoría de los hornos no pueden. Y en segundo lugar, una parrilla te permite conseguir una masa más crujiente y esas marcas de quemado en la base que ves en la mayoría de los restaurantes. En pocas palabras, ¡la pizza a la parrilla es lo mejor!

Cómo hacer pizza a la parrilla

Cuando estés listo para atreverte a hacer pizza en una barbacoa de carbón o de gas, estos son los pasos importantes que debes seguir para conseguir la mejor masa y el mejor sabor posibles.

  1. Calienta la parrilla: Ponla a calentar hasta alcanzar la temperatura adecuada para asar pizza. Intenta llegar al menos a 550-600 °F. Si puedes elegir entre calor directo e indirecto, colócala de forma que la pizza esté sobre el calor directo. Si usas una parrilla Gravity Series, ajusta el panel de control digital o la app a 600 °F y espera a que la parrilla alcance esa temperatura antes de empezar a cocinar.
  2. Prepara los ingredientes: te conviene tener todo a mano. Prepara una mesa o un soporte cerca de la parrilla con los ingredientes y los acompañamientos. Hacer pizza a la parrilla tiene tanto que ver con la organización como con el cocinero.
  3. Ten las herramientas a mano: te vendrá bien un par de pinzas metálicas largas para dar la vuelta a la pizza. También es imprescindible tener una espátula larga o una pala para pizza para meter y sacar la pizza.
  4. Prepara la masa: estira o extiende la masa con el rodillo hasta formar un círculo fino, de unos 10-12" de diámetro. También puedes comprar bases ya preparadas en la tienda, que quedan igual de bien.
  5. Unta la masa: unta un lado de la masa con aceite de oliva; ese será el lado que se va a asar. El aceite ayudará a que la masa quede crujiente y evitará que se pase.
  6. Asa la masa: pon la masa de pizza en la parrilla con la parte untada de aceite de oliva hacia abajo. Si lo prefieres, unta la parte de arriba de la masa con una finísima capa de aceite de oliva. Deja que la masa se cocine unos 3 minutos con la tapa abierta o entre 1 y 2 minutos con la tapa cerrada. Usa las pinzas para levantar la masa de vez en cuando y comprobar si está lista. Lo que quieres es que quede con las marcas de la parrilla, pero sin que la masa se ponga crujiente; solo tiene que estar lo justo para ponerle los ingredientes.
  7. Ponle los ingredientes a la pizza: Dale la vuelta a la masa con las pinzas o la espátula. Ten cuidado de que no se rompa. Es mejor que le pongas los ingredientes rápido. Extiende una capa fina de salsa, un poco de queso y, por último, los ingredientes que quieras. No la cargues demasiado, o la pizza no se cocinará bien. Usa más o menos 1/3 de taza de salsa, un buen puñado de queso y unos cuantos ingredientes para repartir sobre el queso.
  8. Cocina la pizza: cierra la tapa y déjala entre 3 y 5 minutos. Fíjate en el olor; si la pizza huele a quemado, levanta la tapa y ponla en una zona más fría de la parrilla, o baja el fuego.
  9. Saca la pizza: levanta la tapa de la parrilla y echa un vistazo a la pizza. Los bordes deben estar crujientes y bien hechos, y el queso debe haberse derretido por todas partes. Saca la pizza con la espátula o la pala para pizza. Déjala enfriar unos 2 o 3 minutos, luego córtala en trozos y ¡a disfrutar!

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